Tengo que hablaros de muchas cosas y no sé por cual empezar, porque supongo que lápiz tenéis todos en casa, y para empezar vale,
-y para seguir también oiga!
-Si, para seguir también, pero cómo empezar a mover el lápiz es otro cantar. Así que antes de nada vamos a ver unas ideas básicas de lo que alguien se le ocurrió llamar perspectiva, puntos de fuga o linea del horizonte.
Aquí os pongo una imagen de cómo apareció la perspectiva cónica, y aunque así es como se hacía, tranquilos que a nosotros no nos va a hacer falta una modelo, ni tener barba, ni un bonsái tan bonito como el del segundo plano.
Lo que nos va a hacer falta es un lápiz y un papel y el siguiente esquema:
Las realidades que nos podemos encontrar puede coincidir con cualquiera de los tres esquemas que veis representadas en la siguiente imagen, un elemento que nos queda por debajo de nuestros ojos, un elemento casi a la altura de nuestros ojos, y un elemento que nos supera en altura, aunque tanto la primera como la segunda (empezando por la izquierda, arriba) hacen referencia más a las situaciones que encontramos dentro de un aula, que a los ejemplos que podemos encontrar por la calle. El tercer esquema que planteo es el supuesto más común en un espacio urbano cualquiera, en el que casi todos los elementos, arboles, farolas, edificios, grúas o carteles nos superan en altura, y es con este esquema con el que os voy a explicar algunos trucos básicos del dibujo en general, y en un espacio abierto o cerrado en particular.
Por tanto y en conclusión de esta primera parte, tenemos que "la altura de nuestros ojos" nos va a determinar la apariencia del dibujo.
Si ahora que sabemos las tres situaciones básicas que nos podemos encontrar, y que "nuestros ojos son los que mandan", podemos pasar a la siguiente fase, ¿qué necesito entonces para dibujar?
Pues bien, la regla principal la llamaremos "proporción", y es el "abc" del dibujo, porque para que nuestro dibujo se parezca en algo a la realidad, aunque luego queramos darle colores, sombras o pintarlo fosforito, si no hay proporción dentro del dibujo, no hay dibujo. Vamos con los números del dibujo:
1.El primer paso es elegir la vista que más nos guste, que más nos llame la atención, o que necesitemos por esa fuerza interior que no se sabe de donde viene, dibujar. Estaremos al menos unos minutos analizando la vista, viendo como funcionan las fugas, donde está el sol, los colores de los objetos que aparecen en escena, y qué está delante de qué. (no os asustéis, seguid leyendo)
2. Una vez hayamos decidido la parte de realidad que queramos representar, lo que podríamos definir como "enfoque", tenemos que hacer una decisión que marcará el resultado final: "dónde pongo la linea del horizonte" y es que para explicar esto podríamos dedicar un blog entero, pero no. Voy a intentar resumirlo en una sola entrada. De momento podemos continuar.
3. Ahora con las ideas anteriores claras nada claras, si que podemos coger lápiz y papel, y dibujaremos de forma muy suave la linea del horizonte, la linea del horizonte nos va a condicionar como será el dibujo, mucho suelo, mucho cielo, algo neutro, y para nada tiene que ser algo negativo, al revés, solo hay que saber lo que queremos representar.
4. A continuación compararemos "lo que queda por debajo" de la linea del horizonte, con "lo que queda por encima", y así acabaremos de ver qué proporción tienen los elemento entre sí, o lo que es lo mismo, las veces que un elemento "ventana", por ejemplo, es contenido en el conjunto del edificio. Esto parece una tontería, pero si sabemos dibujar un elemento pequeño, tendremos, por afinidad dibujado el grande.
5. Y cuando tenemos el elemento "edificio" dividido en altura y marcadas todas sus plantas, nos queda colocar los famosos "puntos de fuga", que al igual que la linea del horizonte daría para otro blog entero. Aun así diremos que los puntos de fuga se encuentran contenidos en la linea del horizonte y son los puntos ficticios donde confluyen todas las lineas que en la realidad son paralelas. Los punto de fuga vienen marcados por una posición del observador con respecto al elemento observado, y una altura. "Ahí es ná". Por tanto, si nos fijamos en el punto 5, vemos que todas las plantas del volumen, que en la realidad son horizontales y paralelas(imaginemos un bloque de viviendas), "fugan" en dos puntos, a derecha y a izquierda. Estos son, los puntos de fuga de ese volumen.
La linea del horizonte sirve pues, para colocar no solo los puntos de fuga, como veremos más adelante, sino para colocar personas, como vemos en el último esquemita, asumiendo que todas esas personas tienen los ojos a la misma altura que nosotros.