domingo, 25 de octubre de 2015

El dibujo que nos debe preocupar

Pues bien, el dibujo que nos debe preocupar solo es aquel que no hacemos.

Y es que hoy vengo a hablaros de un tema serio, y más allá de daros un consejo o un modo de hacer, hoy os voy a dar todo en uno. Yo también estoy continuamente intentando aprender, y por casualidad haciendo este blog he encontrado un blog paralelo que tiene una entrada titulada "por qué dejamos de dibujar"

Me ha parecido muy interesante y apoyándome en toda la información y citas que da, como os decía al principio os voy a dar un consejo: con lo que ya sabéis sobre papeles, lo que sabéis de materiales o lo que sabéis de dibujar, la próxima vez que entréis a una papelería, a una tienda de arte o a un ligar donde huela a papel, no podéis salir sin vuestro cuaderno. Y es que recientemente he descubierto que todos nacemos con la capacidad de dibujar, pero es por los estereotipos que vienen asociados al arte: "esto es bonito" o "esto es feo" que abandonamos esta buena costumbre. Por tanto os propongo una tarea, debéis hacer al menos un dibujo por semana, y creedme que vale cualquier cosa, y si no os lo creéis mirad como hacía la lista de la compra Miguel Angel en 1518.
 Ya se lo que me vais a decir, que no hacéis la compra, pues también me sirve para estuar, explicar ideas, hacerse entender, o simplemente divertirse. 
Por tanto, lo que debéis hacer es lo siguiente llenad vuestro nuevo cuaderno de dibujos, ideas dibujadas, sketchs del natural, y veréis como la mano va cogiendo soltura y entendiéndose con quien la mueve.

"Edges" o ¿dónde están los límites?

Al igual que estamos hablando de la importancia del dibujo, del encuadre y de los materiales con que vamos a rellenar ese papel que al principio parecía tan blanco, es tan importante la idea de bordes del dibujo, tratamiento de los límites de éste y como conseguir reflejar texturas o sensaciones de materiales. En esta entrada voy a dejaros un video ilustrativo de como un profesional lo hace, para representar la idea, y más adelante explicaré como hacerlo.


Liz Steel es una de las muchas personas profesionales del dibujo, que se dedican tanto a dibujar como a enseñar, si queréis podéis echarle un vistazo a su blog. Y aquí teneis un video de lo que es un día "normal" de un dibujante

Con qué dibujas tu!

Ya llevamos juntos un poco de tiempo, y supongo que más de uno os habréis dado cuenta de una contradicción, y es que el blog defiende lo del lápiz, y resulta que los dibujos, que son propios, ni tan solo uno está hecho con lápiz. Pues bien, tengo que confesarme, el lápiz es una herramienta podríamos llamar primaria, que sirve, claro que sirve, y mucho, pero en el resultado final desaparece, o queda escondida. Entonces sí, vuestras sospechas se confirman, a parte de que me gusta experimentar, mis herramientas principales son alguna más que el lápiz. Os las muestro:



1. Lápiz: Como podéis ver aquí, no hay rastro de lápiz, y es que por comodidad, y con el riesgo de que algunos puristas se me tiren al cuello, uso portaminas, más cómodo, más versátil y "casi" siempre está listo. Su principal cometido es el de encaje del dibujo. He de reconocer que tardé en empezar a usarlo. No lo usaba, no me gustaba, era un alma libre, y empezaba a entintar directamente, pero os voy a reconocer que para un buen resultado, es necesario, por el simple hecho de que se puede corregir. Y si una fuga se te va, el frutero de la esquina te sale cabezón, o te aparece un coche volador que no toca el suelo, puedes solucionarlo en el pasado a tinta.

2. Rotulador calibrado: Lo uso principalmente porque la tinta es negra, es muy ágil, y es permanente y resistente al agua sobre papel. Y como casi todos los dibujos los acabo en acuarela, esto es una característica que es muy necesaria.

3. Pluma: Aunque va después del rotulador, he de decir que son mi debilidad. Una pluma es un elemento bonito, que inspira, que hace una linea particular, personal e intransferible, dulce, y bello en sí mismo. Ahora bien, se le acaba la tinta en el mejor momento, hay días que habrías preferido no haberle quitado la capucha porque está llena de tinta, y ahora son us manos las que parecen la pluma, solo tienen una caída al suelo... pero son tan hermosas. Jeje es broma, la uso principalmente si el dibujo es rápido, o si lo voy a dejar en tinta.

4. Pincel: El uso principal es el de la acuarela, aunque a veces al ser la tinta de la pluma soluble al agua, también lo uso para hacer una aguada, acentuar las sombras. Es un pincel tipo pentel, con carga de agua en el mango, muy versátil, por llevar el agua integrada, y aunque se pueden obtener grandes resultados, no es comparable con un pincel al uso.

5. Trapo: De papel o de tela, pero es indispensable si vas a trabajar con agua y acuarela.

6. Acuarelas: Actualmente estoy utilizando una caja de acuarles de viaje de la marca W&N de 12 pastillas, por su sencillez y tamaño. Cabe en un bolsillo y pudiendo elegir los colores a posteriori, y rellenarlos con acuarelas de tubo, te ofrece un rango más que aceptable para el dibujo in situ.

Éstas son todas las herramientas que uso para el dibujo, aunque habría que añadir una sillita de campo que en ocasiones hace su función, porque no siempre la mejor vista tiene un banco al lado, y dibujar de pie, es solo para valientes. Aunque os voy a dar un buen consejo, encontrad primero el mejor bar del lugar, pediros una bebida, y desde ahí habrá mejores vistas que desde cualquier sitio que podáis ir con vuestra sillita.

El horizonte, ese gran (Des)conocido...

La LINEA del HORIZONTE es una de las partes importantes del dibujo, 




en el esquema está representada por una linea de punto-linea roja, (para nosotros podemos afirmar que) siempre va a ser horizontal, infinita(continúa incluso por fuera del papel), es ficticia(no hace falta dibujarla aunque nos ayudará al principio), corresponde a la altura de nuestros ojos, y es a esta linea que pertenecen los puntos de fuga. Pues bien, con toda esta información vamos a explicar algo más sobre esta "simple linea".

La linea del horizonte, es aquello que hace referencia en nuestro papel, a lo que todos conocemos como horizonte real, aquella parte donde, por el efecto de la curvatura de la Tierra hace que en algún momento desaparezca la capacidad de ver en la lejanía. A su vez, nos indicará a que altura, con respecto al horizonte real se encuentra el observador, o más concretamente los ojos del observador, ya que todo depende de la visión del dibujante. 
Después de esta breve explicación, un tanto abstracta, voy a enseñaros que más características tiene a nivel de dibujo, y por qué es importante la posición donde aparece.

Os presento a nuestro amigo Paco (arriba a la izquierda). Hoy va a ser nuestro dibujante y se encuentra frente a una escultura que le gusta mucho, pero no sabe como representar, como podemos ver en sus pensamientos. Paco está de pie, y sus ojos tienen la altura de la linea roja de puntos y rayas de la imagen superior. Por tanto, entre un mar de dudas va a hacer tres dibujos:
1- El primer dibujo lo hace de la parte superior del edificio y de la bola que lo corona, con el papel en horizontal. Como vemos la linea de horizonte no se mueve, siempre estará en la altura de los ojos de Paco, pero será el encuadre el que nos hable de una forma u otra mediante el dibujo. En este caso es una vista muy forzada, donde la linea de tierra queda fuera del papel, muy por debajo y los puntos de fuga, que pertenecen a esta, también quedan fuera del papel.
2- En este caso, Paco decide que la mejor solución será hacer el dibujo en un formato vertical, por las características del dibujo. El edificio sale entero, la linea del horizonte aparece en la página, aunque aquí vemos que uno de los puntos de fuga cae dentro del papel y el otro no. Todas las lineas paralelas fugan en estos puntos.
3-En este caso le gusta la silla que hay en la parte inferior, tiene que bajar su mirada porque la silla está por debajo. Si el objeto a representar está por debajo de nuestra altura, lo que quiere decir que miramos hacia abajo, automáticamente debemos pensar que la linea de Tierra quedará en la parte superior del papel y las fugas irán hacia arriba, donde se localizan los puntos de fuga.

Pues bien, en conclusión podemos decir que dependiendo de donde localicemos la linea de tierra o linea de horizonte, el dibujo nos quedará con la sensación de estar mirando hacia arriba o hacia abajo.

viernes, 23 de octubre de 2015

Sobre qué dibujo?

Pues bien, esa si que es una pregunta sin respuesta. En cualquier tienda que vayamos, o a poco que miremos en algún libro o o papelería, podemos ver que hay infinidad de papeles y colores, tamaños y densidades. Yo os voy a contar mi experiencia. (de antemano os digo que no tengo ningún cuaderno Moleskine, ni soy más o menos asiduo de ninguna marca)

Pues bien, empecemos. Cuando se empieza a dibujar, a menos que te digan lo contrario, es habitual coger un cuaderno pequeño, casi como la palma de la mano, por el miedo a ver "el papel blanco". Tu le miras a él, el te devuelve la mirada, y así nunca se empieza a dibujar. A mi no me pasó algo diferente. ¡Empecé en un cuaderno A6! Esto quiere decir que para que los que no sepáis de tamaños, muy pequeño. Aquí os dejo una relación de tamaños. Y un poco de historia desde la wikipedia. En resumen, empecé a dibujar en un papel cuatro veces más pequeño que un folio normal, lo que para empezar no es una mala opción, pero pronto se queda muy  muy pequeño.

Y es que en este tema tenemos que diferenciar dos variables principales, que a su vez dependen de otras dos. Por una parte tenemos el tamaño, y por la otra, el gramaje. El tamaño viene definido por el proceso que vas a utilizar, es decir si vas a dejarlo muy acabado, o en un paso intermedio, lo que podemos definir como boceto, y también por el lugar donde vas a dibujar. Y el gramaje vendrá definido por la técnica a emplear, y por supuesto, por el presupuesto de que dispongamos.

Como os iba contando, los cuadernitos A6 se me quedaron muy pequeños en poco tiempo, llenaba las hojas, escribía por detrás, un desastre, y un día salté al siguiente escalón, A5 Una maravilla. También influye que por norma general, a mayor tamaño de cuaderno, mejor calidad de papel. Mejoré mucho con este salto, y estuve casi un año anclado a este tamaño, hasta que un día me di cuenta que por norma, las hojas de la mitad del cuaderno (por encuadernación, digamos que los cuadernos se dividen en dos partes, y en la mitad, es una hoja completa, que continúa de un lado a otro) pues bien, en estas hacía un dibujo a doble página, es decir el doble del tamaño al que dibujaba normalmente. 

Después de esto, y hoy día, dibujo en un tamaño folio, papel de 300gr. para arriba, y estoy encantado, excepto por un detalle, son demasiado grandes para llevarlos en la mano, o en un bolso normal.

Ahora viene la parte en la que os cuento lo que realmente interesa. El aprovechamiento del papel depende del planteamiento del dibujo. No merece la pena hacer un boceto en un papel para acuarela, porque es tirar tiempo y recursos, y no solo eso, sino que el lápiz no correrá tanto y se hará un trabajo extra que no es necesario. Por tanto, y por poner una norma, deberemos adecuar el papel al tipo de dibujo que vayamos a realizar. Ya que el resultado final variará.

Con esto espero haber resuelto un poco vuestras dudas, o que hayáis descubierto que hay varios tipos de papel.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Qué fue antes el huevo o la gallina...

Tengo que hablaros de muchas cosas y no sé por cual empezar, porque supongo que lápiz tenéis todos en casa, y para empezar vale, 
-y para seguir también oiga! 
-Si, para seguir también, pero cómo empezar a mover el lápiz es otro cantar. Así que antes de nada vamos a ver unas ideas básicas de lo que alguien se le ocurrió llamar perspectiva, puntos de fuga o linea del horizonte.


Aquí os pongo una imagen de cómo apareció la perspectiva cónica, y aunque así es como se hacía, tranquilos que a nosotros no nos va a hacer falta una modelo, ni tener barba, ni un bonsái tan bonito como el del segundo plano.
Lo que nos va a hacer falta es un  lápiz y un papel y el siguiente esquema:
Las realidades que nos podemos encontrar puede coincidir con cualquiera de los tres esquemas que veis representadas en la siguiente imagen, un elemento que nos queda por debajo de nuestros ojos, un elemento casi a la altura de nuestros ojos, y un elemento que nos supera en altura, aunque tanto la primera como la segunda (empezando por la izquierda, arriba) hacen referencia más a las situaciones que encontramos dentro de un aula, que a los ejemplos que podemos encontrar por la calle. El tercer esquema que planteo es el supuesto más común en un espacio urbano cualquiera, en el que casi todos los elementos, arboles, farolas, edificios, grúas o carteles nos superan en altura, y es con este esquema con el que os voy a explicar algunos trucos básicos del dibujo en general, y en un espacio abierto o cerrado en particular.
Por tanto y en conclusión de esta primera parte, tenemos que "la altura de nuestros ojos" nos va a determinar la apariencia del dibujo.
Si ahora que sabemos las tres situaciones básicas que nos podemos encontrar, y que "nuestros ojos son los que mandan", podemos pasar a la siguiente fase, ¿qué necesito entonces para dibujar?
Pues bien, la regla principal la llamaremos "proporción", y es el "abc" del dibujo, porque para que nuestro dibujo se parezca en algo a la realidad, aunque luego queramos darle colores, sombras o pintarlo fosforito, si no hay proporción dentro del dibujo, no hay dibujo. Vamos con los números del dibujo:

1.El primer paso es elegir la vista que más nos guste, que más nos llame la atención, o que necesitemos por esa fuerza interior que no se sabe de donde viene, dibujar. Estaremos al menos unos minutos analizando la vista, viendo como funcionan las fugas, donde está el sol, los colores de los objetos que aparecen en escena, y qué está delante de qué. (no os asustéis, seguid leyendo)

2. Una vez hayamos decidido la parte de realidad que queramos representar, lo que podríamos definir como "enfoque", tenemos que hacer una decisión que marcará el resultado final: "dónde pongo la linea del horizonte" y es que para explicar esto podríamos dedicar un blog entero, pero no. Voy a intentar resumirlo en una sola entrada. De momento podemos continuar.


3. Ahora con las ideas anteriores claras nada claras, si que podemos coger lápiz y papel, y dibujaremos de forma muy suave la linea del horizonte, la linea del horizonte nos va a condicionar como será el dibujo, mucho suelo, mucho cielo, algo neutro, y para nada tiene que ser algo negativo, al revés, solo hay que saber lo que queremos representar.

4. A continuación compararemos "lo que queda por debajo" de la linea del horizonte, con "lo que queda por encima", y así acabaremos de ver qué proporción tienen los elemento entre sí, o lo que es lo mismo, las veces que un elemento "ventana", por ejemplo, es contenido en el conjunto del edificio. Esto parece una tontería, pero si sabemos dibujar un elemento pequeño, tendremos, por afinidad dibujado el grande.

5. Y cuando tenemos el elemento "edificio" dividido en altura y marcadas todas sus plantas, nos queda colocar los famosos "puntos de fuga", que al igual que la linea del horizonte daría para otro blog entero. Aun así diremos que los puntos de fuga se encuentran contenidos en la linea del horizonte y son los puntos ficticios donde confluyen todas las lineas que en la realidad son paralelas. Los punto de fuga vienen marcados por una posición del observador con respecto al elemento observado, y una altura. "Ahí es ná". Por tanto, si nos fijamos en el punto 5, vemos que todas las plantas del volumen, que en la realidad son horizontales y paralelas(imaginemos un bloque de viviendas), "fugan" en dos puntos, a derecha y a izquierda. Estos son, los puntos de fuga de ese volumen.

La linea del horizonte sirve pues, para colocar no solo los puntos de fuga, como veremos más adelante, sino para colocar personas, como vemos en el último esquemita, asumiendo que todas esas personas tienen los ojos a la misma altura que nosotros.

lunes, 19 de octubre de 2015

Para ir comenzando...

Buenas! Espero que ya tengáis lápiz nuevo. 

No, fuera de bromas, me gustaría hablaros de una cosa, y es que la principal duda y por lo que creo que no nos atrevemos a empezar a dibujar es por una razón muy sencilla; la gran pregunta que todo el mundo que ha pensado en dibujar algo, alguna vez se ha preguntado: "Bien, yo sé que quiero dibujar, pero, ¿Qué dibujo?" 
Y yo siempre digo, ¡Bien! ¡Buena pregunta! y entonces es cuando empiezo a teorizar sobre el tipo de papel sintético o reciclado, algodón o de fibras, sobre la importancia del material, si realmente influye en el resultado final, sobre si la temperatura, presión y luminosidad del sitio son adecuadas... MENTIRA! Todo mentira, la influencia viene de la mano, y la mano se educa así que tema zanjado, "quien no dibuja es como quien no discute, porque no quiere". 
Y todo esto os sonará a broma, pero como podéis comprobar en el enlace de arriba, hay entradas, o incluso blogs enteros sobre el tema.

Después de esta divagación debería deciros que yo empecé dibujando en casa, más exactamente en casa de mi abuela. Dibujaba las figuritas que toda abuela que se precie tiene por todos los rincones de la casa. Pero eso si, NOTA, subrayado, y en rojo, dibujad lo que veis! Éste es el mejor consejo que alguien puede dar a un neófito, porque la mente es traicionera, y siempre te empujará la mano para que represente el recuerdo, y no la realidad. 

Aquí os dejo un avance de lo que veremos otro día, que nuestros amigos del Wiki han resumido en 15 pasos.